¿Y si Europa se enfriara?

Una corriente de aguas cálidas del Caribe, clave para el cambio

Cuando llega el frío más crudo siempre hay quien se pregunta qué se ha hecho del cambio climático. No hay ninguna duda sobre el hecho de que el planeta se está calentando en los últimos años, pero que la Tierra en conjunto gane temperatura puede provocar desequilibrios que hagan que precisamente algunas regiones concretas en pierdan.

Si en un mapa ponemos el dedo sobre Nueva York y lo movemos en línea recta hacia Europa, seguro que más de un esperará llegar a Londres, París o quizás en Berlín, pero lo cierto es que se encontrará la península Ibérica: la latitud de Nueva York queda en medio de la de Lisboa y la de Barcelona. ¿Cómo es entonces que en Nueva York un día normal de febrero la temperatura cae hasta los 4 grados bajo cero y en Lisboa no se baja de los 8 positivos? La respuesta la encontramos en una corriente oceánica permanente que recoge aguas cálidas del Caribe y las hace llegar hasta la fachada atlántica de Europa.

Se trata, en realidad, de un tramo del que se llama la cinta transportadora: una corriente oceánica global que da la vuelta al planeta y que depende de la temperatura y de la salinidad del agua. Pero desde hace unos años la comunidad científica empieza a temer que esta corriente de aguas cálidas que suaviza los climas europeos se debilite o se interrumpa y que, a corto plazo y en pleno calentamiento global, la temperatura en buena parte del continente baje de una manera clara y relativamente repentina. Esto pasaría si disminuyera la cantidad de sal en el océano, es decir, si aumentara el volumen de agua dulce.

Hace pocas semanas un estudio de un grupo de científicos británicos alertaba de que, desde 2002, el volumen de agua dulce en el océano Ártico ha aumentado en unos 8.000 kilómetros cúbicos, es decir, un 10% de todo el océano Ártico. Si toda esta agua dulce llegara en el Atlántico Norte podría interrumpir la cinta transportadora y el clima en Europa experimentaría un cambio bastante brusco en un plazo de 10 o 20 años. Según la directora del centro de cambio climático de la Universidad Rovira i Virgili, Manola Brunet, el estudio deja claro que lo más probable es que esto no pase, y el grupo de expertos en clima de la ONU, el IPCC,ya ha estudiado en varias ocasiones esta posibilidad sin darle demasiada importancia. De hecho, un informe del IPCC de 2001 sí que daba protagonismo a esta posibilidad, pero un nuevo estudio actualizado de 2004 casi ya no hacía mención.

Preocupa especialmente todo el hielo que se pueda fundir de Groenlandia, ya que contiene mucha más agua dulce que, por ejemplo, el hielo del océano glacial Ártico. Así lo explica el climatólogo y catedrático de Geografía Física en la UB, el doctor Javier Martín-Vide, que advierte que no sería la primera vez que el continente le pasa algo similar. Hace unos 11.000 años el clima en Europa experimentó un enfriamiento repentino, el llamado Young Dryas, que sustituyó, entre otros efectos, los climas boscosos escandinavos para tundras casi sin vegetación en un una década. La hipótesis más aceptada sobre aquel enfriamiento es la interrupción de la corriente cálida proveniente del Caribe.

Frío para 20 0 30 años

Según explica el doctor Martín-Vide, es muy importante entender que el océano es una parte más del sistema climático y que las alteraciones que se produzcan afectan directamente a la atmósfera. Si se produjera este cambio repentino, probablemente el periodo más frío no duraría más de 20 o 30 años, el tiempo que tardaría el sistema climático a reequilibrarse.

¿Qué pasaría en el Mediterráneo? Es un mar con una salinidad especialmente alta y con una conexión pequeña y estrecha con el Atlántico, lo que hace difícil pensar que el Mediterráneo notara mucho estos cambios. Según Martín-Vide, no se pueden hacer muchos pronósticos sobre si un cambio así conduciría a un clima más seco o húmedo. Manola Brunet tiene claro que si la corriente realmente se interrumpiera, el enfriamiento en Cataluña también sería notable.

Enfriamiento en Europa

Enfriamiento en Europa

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