La maldición yanomami

El mayor territorio indígena selvático se encuentra localizado entre el norte de Brasil y el sur de Venezuela, y en él se encuentra el pueblo de los yanomami.

Shabobo comunitario yanomami

Shabobo comunitario yanomami

En total, el territorio se extiende unos 20 millones de hectáreas donde esta tribu se alimenta haciendo uso de la pesca, la recolección y la caza. Para los yanomami, el medio ambiente es imprescindible, ya que sin la naturaleza el mundo no podría funcionar, pero eso no parece ser lo que piensan fuera de la selva, ya que la riqueza de oro en estas tierras está llevando a una invasión que puede dejarlos sin sus hogares en poco tiempo.

Desde los años 80, la llegada de miles de mineros ilegales brasileños más conocidos como garimpeiros consiguió acabar con una quinta parte de la población indígena debido a la gripe y la malaria que fue transmitido por los mismos.

Por ello vio la luz una campaña de la organización Survival Internacional que consiguió que Brasil reconociese el territorio yanomami, aunque hasta el año 1993 todavía existían problemas, ya que en este mismo año un total de 16 indígenas murieron a manos de los buscadores de oro que atacaron a la comunidad Haximu.

Según comenta el Obispo de Amazonas José Ángel Divasson, al principio los garimpeiro necesitan de la ayuda de los yanomami, pero cuando estos se hacen fuertes, no dudan en atacar a los indígenas, dando lugar a conflictos y enfrentamientos.

Los garimpeiro utilizan a los yanomami para la explotación de las minas y para “usar” a sus mujeres, lo que lleva a un odio mutuo muy peligroso. El problema es que en la actualidad cada vez más aumenta la cantidad de mineros en estas tierras, dando lugar a que hace apenas un par de meses (julio), fue atacada la comunidad Irotatheri, localizada en la cabecera del río Ocamo, en el Alto Orinoco, con el trágico resultado de la muerte de alrededor de ochenta aborígenes; tan sólo sobrevivieron tres.

El ataque fue realizado presuntamente desde un helicóptero, desde donde dispararon a los indígenas y arrojaron explosivos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.