La excesiva contaminación de Beijing

Debido a los problemas de contaminación cada vez más preocupantes de Beijing (China), al parecer el gobierno municipal ya se ha dado cuenta de que es preciso recular y empezar a tomar medidas para conseguir solucionar las graves enfermedades y el decadente proceso natural en el que están entrando.

 

Contaminación en Beijing

Contaminación en Beijing

La lucha contra la contaminación

Por ello se han decidido a luchar contra la contaminación que en los últimos días ha batido records, volviendo a los niveles altamente peligrosos en que se encontraban no hace demasiado, y es que los esfuerzos no sirven de nada si se acaba abandonando a los dos días.

De entre las medidas que serán adoptadas se encuentra la implantación dentro de los departamentos de Gobierno y público de vehículos limpios según comentó el alcalde (curiosamente) en funciones Wang Anshun.

Además de ésta, se intentan promover otras medidas como la sustitución de unos 44.000 calefactores del centro de la ciudad que en la actualidad son alimentados a base de carbón por otros más ecológicos y eficientes.

Los vehículos que contaminen en exceso y se encuentren ya obsoletos deberán ser retirados por ley, lo que afecta a aproximadamente 180.000 unidades.

En cuanto a las áreas rurales dentro del municipio se buscará promover las energías limpias así como se establecerá un control de emisión de polvo en las obras de construcción.

El resultado que se busca es eliminar emisiones orgánicas de compuestos volátiles en una cantidad  de 8.000 toneladas así como la reducción de 1,4 toneladas de consumo de carbón.

Pero además se plantean otros sistemas como el cierre de 450 fábricas altamente contaminantes, así como motivar el análisis del aire y facilitar esta información a los interesados.

El peligro de la alta contaminación

Aunque tarde, si es cierto que se ponen manos a la obra, todavía pueden deshacer parte del daño que están produciendo. Un buen ejemplo es que en estos últimos días, la cantidad de partículas PM2-5 (altamente peligrosas por infiltrarse en los pulmones y la sangre) llegó a alcanzar los 993 microgramos por metro cúbico, es decir, 40 veces más de lo permitido por la OMS (Organización Mundial de la Salud), que establece el máximo en 25 microgramos.

Según informes de Greenpeace, en el año 2012, incluso con niveles inferiores, se llegaron a alcanzar las 8.500 muertes prematuras dentro de Beijing, Cantón, Xian y Shanghái.

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