El doble rasero de Europa

Según el estudio realizado por la Alianza Global para Alternativas a la Incineración (GAIA) en el que se ven reflejados unos 300 proyectos de 50 países en los que la Unión Europea financia la gestión de parte de los residuos municipales, se contempla la realidad de que, pese a producirse esta financiación, los sistemas adoptados serían considerados como ilegales dentro de la misma Unión Europea.

 

Vertedero en la India

Vertedero en la India

De entre estos proyectos, se pueden destacar distintos tipos de centrales como incineradoras o instalaciones de gas de relleno sanitario, las cuales producen unas emisiones de gases de efecto invernadero así como contaminación tóxica muy superiores a los establecidos en Europa para prevenir la aceleración del calentamiento global.

La incongruencia viene cuando este tipo de centrales reciben créditos de carbono directamente desde MDL (Mecanismos de Desarrollo Limpio), el cual se acaba vendiendo a empresas europeas con el objetivo de reducir así la generación de esta contaminación en el país.

¿Cómo puede un conglomerado de países corregir su contaminación trasladándola a otros?, ¿De qué sirve cumplir con unas emisiones para evitar el calentamiento global y acabar emitiéndolas en un país distinto?

En el informe entran incineradores como los aprobados en china por el MDL, los cuales llegan a emitir hasta 10 veces más dioxinas del nivel que se ha aprobado por ley en la Unión Europea. Por otra parte, este tipo de incineradores favorece la quema de materiales reciclables, en detrimento de la reutilización.

El estudio ha sido recientemente presentado en Burselas con el apoyo de distintos miembros pertenecientes al Parlamento Europeo como Raül Romeva, Margrete Auken, Sirpa Pietikäinen, Andrea Zanoni y Kriton Arsenis.

En cuanto a la compra de créditos de carbono, los países europeos más responsables en este aspecto son el Reino Unido, Francia, Países Bajos y España.

Sin duda, Europa tiene que predicar con el ejemplo, y no ofrecer a terceros lo que no quiere para sí.

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