Descubriendo la fosa de las Nuevas Hébridas de Vanuatu

En esta ocasión nos vamos a dirigir con un equipo de científicos e investigadores pertenecientes al Ocenalab de la Universidad de Aberdreen hacia uno de los fondos que hasta el momento suponía un enigma para todos nosotros, y no es otro que la fosa de las Nuevas Hébridas que se encuentra localizada en Vanuatu.

Fosa de las Nuevas Hébridas de Vanuatu

Fosa de las Nuevas Hébridas de Vanuatu

No es ningún secreto que este y otros lugares similares guardan en su interior algunas criaturas que nunca antes nadie había tenido la oportunidad de conocer, y entre ellas podemos destacar el crustáceo rojo y brillante que observamos en la imagen superior.

Uno de los aspectos positivos de este tipo de expediciones es que siempre nos dan la posibilidad de descubrir nuevas criaturas, lo que supone un avance en lo que se refiere a conocer el entorno que nos rodea.

Se trata de la primera vez que se realiza un descenso en esta parte del Océano Pacífico, el cual ha alcanzado los 7000 m de profundidad y nos ha dado a conocer nuevas especies muy relevantes. Uno de los aspectos que más ha llamado la atención es la gran cantidad de crustáceos distintos que han sido descubiertos entre los que también encontramos unos denominados brótulas que tienen una longitud mayor de 1 m.

Para llevar a cabo esta expedición fueron utilizados unos vehículos especiales de reducidas dimensiones sin tripulantes cuyo objetivo es el de portar unos cebos que se encargan de atraer a los organismos que se encuentran en la zona para poder ser grabados a través de las cámaras.

En total el proceso duró 30 días y una conclusión importante a la que se ha llegado es que los organismos localizados en una fosa cualquiera no tienen por qué coincidir con los que habitan en el resto de fosas de todo el mundo, lo que significa que queda mucho camino por delante para seguir investigando nuevas fosas y de esta forma descubrir nuevas especies que nunca antes hubiésemos imaginado.

Se calcula que de este tipo de fosas puede haber unas 30 en todo el mundo, localizándose la mayoría de ellas en el mismo Océano Pacífico.

Tras esta expedición se han obtenido algunas muestras interesantes que posteriormente serán analizadas en el laboratorio con el objetivo de averiguar sus características principales.

También ha llamado la atención del equipo de investigación el hecho de no haber localizado granaderos, una especie que generalmente habita en este tipo de fosas, y la conclusión a la que se ha llegado de su ausencia es que se debe a la falta de alimento en esta fosa concreta, lo cual hace que se trate de un lugar ideal para las brótulas, las cuales por norma habitual no suelen ser tan abundantes en número.

Por todo ello estamos frente a un paso adelante que dará lugar a nuevas expediciones cuyo objetivo principal es el de averiguar todo aquello que guardan nuestras aguas y de esta forma conocer un poquito mejor nuestro planeta porque, uno de los aspectos más curiosos en este sentido es que conocemos mejor la luna que el fondo de nuestros océanos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.