Correr en pareja, beneficios y perjuicios

A la hora de correr, en muchas ocasiones empezamos durante unos días pero acabamos abandonándolo generalmente porque nos falta motivación y empezamos a encontrar excusas que nos sirven para auto justificarnos. El caso es que correr en pareja puede sernos de mucha utilidad en estos casos, aunque también puede contar con sus contras que vamos a analizar a continuación.

Correr en pareja, beneficios y perjuicios

Correr en pareja, beneficios y perjuicios

Beneficios de correr en pareja

Evidentemente, correr en pareja cuenta con un beneficio especial que es la posibilidad de contar con otra persona de forma que nos animaremos a salir todos los días sin ponernos excusas, ya que por norma general, cuando a uno no le apetezca, el otro estará deseando empezar, y evidentemente es un buen empujón que podemos recibir.

Por otra parte también puede ser un buen sistema para poder avanzar sin agobiarnos. Esto se debe a que nos podemos comparar con la evolución del resto del equipo, por lo que se consigue disipar las dudas de si estamos haciendo todo lo que debemos para ir mejorando. No obstante, siempre hay que tener en cuenta que la evolución de cada uno de nosotros es independiente, por lo que debemos evitar las comparaciones que desemboquen en retos así como salir de nuestro plan de entrenamiento para forzar en exceso si vemos que nuestra evolución es más lenta. No olvidemos que si forzamos en exceso podemos acabar perjudicando nuestra salud en lugar de beneficiarla que es lo que estamos buscando.

Además, se trata de un deporte que une mucho a los que lo practican, de forma que con el paso del tiempo seremos un equipo dentro y fuera de los entrenamientos, algo que reforzará considerablemente nuestros resultados positivos.

Desventajas de correr en pareja

A la hora de correr en pareja, también podemos encontrar algunos aspectos negativos que pueden no cumplir con nuestras expectativas.

Por norma general, uno de los mayores peligros que encontramos es que alguno o algunos de los miembros falten a los entrenamientos debido a que les surgen otras actividades a las que le dan prioridad.

Si el grupo que tenemos es suficientemente grande, esto apenas se notará, pero en el caso de que corramos dos o tres personas, al final se convertirá en un lastre para correr nosotros. Esto no sólo se debe a que vayamos nosotros también a pinchar, sino que lo que haremos será ir consiguiendo una evolución que no la tendrá el miembro que falta con mayor asiduidad, por lo que cuando corramos juntos se irá notando bastante la diferencia con el paso del tiempo y finalmente nos encontraremos con la imposibilidad de avanzar.

En estos casos lo más adecuado es optar por indicar a nuestra pareja nuestras necesidades evolutivas y advertirle que es posible que con el paso del tiempo tengamos que correr por separado, ya que de lo contrario, la persona que se ha quedado atrasada, tendrá que realizar un sobre esfuerzo para ponerse a nuestra altura con lo que puede tener más perjuicios que beneficios.

Como podemos observar, correr en pareja cuenta con sus aspectos a favor y sus aspectos en contra. Ya depende de nosotros que valoremos si nos interesa realizar esta práctica acompañados o en solitario. No obstante, siempre hay que tener en cuenta que en el caso de que optemos por correr en pareja, es importante que tengamos en cuenta el estado físico de todos los miembros que participan, ya que de otra manera, o unos se verán forzados a disminuir el ritmo u otros lo aumentarán por encima de sus posibilidades corriendo el riesgo de lesiones e incluso de acabar desistiendo por considerarlo excesivamente duro.

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