Conoce la historia del coche eléctrico

Cuando hablamos de los coches eléctricos, lo más normal es que a la mente nos acudan los nuevos modelos que podemos ver hoy en el mercado, y es que es cierto que tenemos la sensación de que se trata de un invento nuevo, cuando en realidad cuenta ya con cerca de dos siglos de antigüedad. Por ello, para conocer un poco mejor la historia del coche eléctrico, hoy vamos a realizar un rápido recorrido muy interesante.

El coche eléctrico, un invento con solera

El primer coche eléctrico

El proyecto para llevar a cabo el primer coche eléctrico comenzó en el año 1832 de la mano de Robert Anderson, aunque no fue hasta finales del año 1839 cuando consiguió finalizar su obra maestra que sin duda suponía el comienzo de un nuevo sistema de transporte que siglos después se convertiría en esencial para disminuir la contaminación atmosférica.

Si nos fijamos en estas fechas, esto significa que el coche eléctrico es anterior a los motores de cuatro tiempos, a través de los cuales nacieron los vehículos de gasolina y vehículos impulsados mediante motores diesel.

Es curioso pensar cómo una idea tan fantástica pudo quedar en el olvido durante tantos años sin llegar a imponerse a los motores de combustión que a día de hoy hemos utilizado y seguimos utilizando.

No obstante, lo cierto es que en aquel entonces, el rendimiento de estos vehículos era bastante bajo, algo que hizo que pronto fuese sustituido por los motores de combustión.

Por ejemplo, un modelo destacado fue el Detroit Electric, el cual podía recorrer hasta 120 km sin necesidad de recargar las baterías, aunque su velocidad era de tan sólo 30 km/h. No obstante, y teniendo en cuenta el parque automovilístico de principios del siglo XX, lo cierto es que no eran unas características tan malas, pero el motor de combustión está por llegar con particularidades que sin duda sorprenderían y harían que los coches eléctricos finalmente pasasen a un segundo plano y su desarrollo fuese más lento.

El futuro del coche eléctrico

Y es que, si tenemos en cuenta el cambio climático y el exceso de contaminación e incluso la contaminación sonora, está claro que buscar un medio de transporte más eficiente, menos contaminante y, por supuesto, más silencioso, es un objetivo prioritario para la sociedad.

No obstante, los cambios tan bruscos no suelen ser demasiado sencillos, y es por ello que pese a haber algunos prototipos sensacionales a día de hoy, todavía su precio es muy elevado y, entre estas y otras razones, todavía no se ha convertido en el medio de transporte por excelencia.

No obstante, sí es cierto que los vehículos híbridos (vehículos con dos motores que generalmente son un motor eléctrico más un motor de gasolina, aunque ya han aparecido algunos modelos nuevos que sustituyen el motor de gasolina por el motor diésel) están consiguiendo un avance bastante interesante y, quizás, este sea el primer paso para que dentro de pocos lustros podamos ver nuestras carreteras con unos ojos diferentes… Imaginemos por un momento las ciudades en silencio

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