Château d’Angers y el sello medieval en Francia

Además de practicar deporte nos gusta conocer algunos de los lugares más sorprendentes que podemos encontrar a lo largo y ancho de todo el planeta. Por esa razón, en esta ocasión nos vamos a dirigir hasta Francia, y más concretamente a poco más de 300 km de París donde encontramos algunas construcciones verdaderamente sorprendentes entre las que vamos a destacar el Château d’Angers.

Château d’Angers y el sello medieval en Francia

El Château d’Angers

El Château d’Angers es un castillo que data nada más y nada menos que del siglo IX y fue construido por los condes de Anjou, aunque lo cierto es que en aquella época, la construcción no era ni mucho menos lo que podemos ver hoy en día.

Hicieron falta cuatro siglos para finalizar las nuevas construcciones que se iban llevando a cabo alrededor de este fantástico monumento digno de figurar en los mejores libros de arquitectura.

Posteriormente se hicieron nuevas renovaciones aunque fueron de menor calado, por lo que se considera que lo que podemos ver hoy en día es un fiel reflejo de lo que los antepasados pudieron ver durante el siglo XIII.

Con el paso de los años y los siglos fue pasando de mano en mano e incluso llegó a pertenecer al rey Luis IX, conocido como San Luis de Francia, convirtiéndose entonces en un separador que indicaba dónde se encontraba la frontera de su reino.

Los castillos medievales

Pocas cosas hay en la vida que nos puedan enriquecer tanto como visitar algunos de estos monumentos que nos hacen retroceder siglos atrás, y entender un poco mejor el modo de vida tanto de las clases altas como las clases bajas durante siglos en los que la sociedad fue poco a poco convirtiéndose en lo que podemos disfrutar hoy en día.

Pasear por sus inmensas plazas, oler el aroma que se mezcla entre la piedra, la madera y la vegetación autóctona, experimentar algunas de las sensaciones más sorprendentes, y aprender a ver desde nuestra sociedad el modo en el que sentían aquellas personas que levantaban su cabeza y, asombrados, se sumergían en la grandeza que estas magnas construcciones transmitían tanto a enemigos como aliados.

Cabe destacar que el Château d’Angers es uno de los castillos medievales mejor conservados de cuantos podemos encontrar en Francia, y una de las características que nos permiten envolvernos en historia es que el esfuerzo por mantener el entorno puede ser calificado de sobresaliente.

En cuanto a los usos de este castillo, fundamentalmente fue utilizado como residencia para reyes, pero también se tuvo que convertir en una fortaleza e incluso en vivienda para los soldados en los peores momentos.

Sus murallas cuentan con 17 torres de gran tamaño que llegaban a alcanzar los 40 m de altura, y en total nos ofrece una superficie de 25.000 m², por lo que tenemos garantizadas horas y horas de paseo y experiencias inigualables.

También podemos entrar en su interior y disfrutar con las edificaciones internas al más puro estilo gótico, una granja, jardines, etcétera.

Algo que también nos llamará mucho la atención es la posibilidad de ver en persona el tapiz tejido más largo de la Edad Media que cuenta con un largo de 103 m.

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