Cardio o pesas?

Un buen programa de ejercicios debería incluir cardio y también pesas…

El ejercicio aeróbico fortalece y mejora el sistema cardiovascular gracias al trabajo que centramos en pulmones, corazón y conductos sanguíneos.

Al entrenarlo, tu cuerpo conseguirá más resistencia a esfuerzos y trabajará de forma más eficiente, bajarás los niveles de grasa corporal y gozarás de una buena salud cardiovascular que reducirá el riesgo de enfermedades cardíacas. Además, contribuye también en la prevención de muchos tipos de cáncer. Por tanto, nos brinda una salud general mucho mejor y contribuye a una vida más larga y de mayor calidad. Entonces ¿hay que hacer cardio? ¡Totalmente!

Los ejercicios con pesas (u otro material) son el proceso de fortalecer los músculos utilizando la resistencia de peso. Al tener un cuerpo fuerte se reducen los riesgos de lesiones y de enfermedades. Los ejercicios con pesas no sólo fortalecen los músculos sino que aumentan la densidad ósea, reduciendo el riesgo de fracturas. También las pesas mejoran las tareas diarias haciéndolas más fáciles.

¿Cuándo se debe realizar el ejercicio cardiovascular?

Primero tu rutina de entrenamiento y después el cardio para mejorar la recuperación. El cardio (5-10’) al inicio de la sesión es imprescindible a modo de calentamiento. Si por el contrario le dedicamos mayor tiempo estaremos muy cansados para poder hacer un entrenamiento muscular de calidad. En cambio, al final de la sesión, el cardio de media intensidad mejorará la recuperación al aumentar el riego sanguíneo al músculo para aportar más nutrientes y, limpiar los desechos originados durante el entreno. Además, el efecto “quema grasas” es mayor.

¿Qué pasa si lo hacemos al revés?

El metabolismo tomaría más glucógeno que grasa para obtener energía durante los primeros minutos de aeróbicos, luego pasaría a quemar más grasa. Al someter al organismo al entrenamiento de pesas con los depósitos de glucógeno afectados, es posible que se tome otra fuente de energía provisional para satisfacer tus necesidades, entonces tomaríamos energía de los aminoácidos que componen las proteínas del músculo. Es aquí cuando perdemos masa muscular o familiarmente “quemamos el músculo”.

El ejercicio aeróbico fortalece y mejora el sistema cardiovascular gracias al trabajo que centramos en pulmones, corazón y conductos sanguíneos.

El ejercicio aeróbico fortalece y mejora el sistema cardiovascular gracias al trabajo que centramos en pulmones, corazón y conductos sanguíneos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.